Surge en un presente remoto a un futuro aún más extraño. Canela comienza el diario. Tan verdadero como mentiroso. Verdaderamente en falso.
RSS
Lunes, 31 de Octubre de 2011
Querido diario:
ayer por la noche escribí algo que creo que hoy por la mañana ya no tiene sentido. Hay muchas cosas de las que escribí que las sigo sintiendo aún... pero hay otras que ya creo que pasaron... Creo que hay cosas que me duelen todavía. Creo que me sigo sintiendo rodeada de personas geniales, pero tan sola. Creo que aún no resuelvo la mitad de mis cosas, que la otra mitad está peor. Creo que se me caen los sueños y no hay forma de levantarlos.
Por primera vez borro una carta para volver a enviarla. Por miedo, por ahí. Por no sé qué.
(y volvi a releer ciertas cosas que dejaron activadas para que vea. Y me dí cuenta que sigue siendo el mismo de siempre pero con más años. Extraño a Mía y a Lara. Porque me da la sensación que Mía está perdida. Verse en los ojos de otra persona y no poder gritarle que corra... Pobre Lara, pobre Mía.Deinitivamente no vamos a poder escapar ni de nosotros mismos... nos marcamos de por vida, cariño. Sos la medida de todos mis relatos... y sos del único al que de verdad temo, al único que de verdad odio. Unico en tu especie.)

natt
30 leyeron mi diario

sueño

Jueves, 27 de Octubre de 2011
Querido diario:
Me da miedo decirlo. Me da miedo que se entere. Me da cosquillas en la panza que me recuerde. Soy como una silueta del presente que se hace cada día más visibles. Me da miedo que me recuerde en las noches. Me asusta que sueñe conmigo como la otra noche yo soñé con él. 
(Y no se lo conté a nadie) 
Me da miedo, me alegra, me asusta y me pone feliz que ese sueño se haga realidad. Es de esos sueños que uno quiere que pasen pero que al mismo tiempo es mejor dejarlos en la sombra de alguna memoria borrosa. Es de esos sueños extraños que traen con sí una angustia como si fuera verdad. Como ese otro sueño, no recuerdo cuándo, en el que soñé algo tan poco real y al mismo tiempo tan palpable.
No quiero que se entere que soñé con él. No quiero que sepa que es parte de mis días. Quiero ser parte de los suyos. Quiero que se pierda en mi mirada. Quiero que se tiente con el recuerdo de mis labios. Que juegue con el suave de mi piel. Quiero que me bese en la comisura de mi boca. Que me acaricie mi cabello. Quiero dormir , quiero soñar, quiero vivir, quiero salir, jugar, saltar, caminar, correr. Quiero. Sólo quiero que no sea un sueño. (Aunque me de miedo, aunque sepa el final, aunque todo sea mejor así como ahora, él ahí, yo acá durmiendo separados, recordando unas noches atrás...)
Miel, descubrí que te quiero... 
                                                             (y con esas palabras se dió vuelta y se fue)
natt

7 leyeron mi diario

dialogo


Miercoles, 19 de Octubre de 2011
Querido Diario:
Se que no suelo escribirte este tipo de cosas. pero es un diálogo que tuve. O no tuve. O me imaginé. Muy  Miel. 
(miro al techo, no lo miro a los ojos) Es estúpido, ¿sabés? porque en realidad no significa nada. ¿pero por qué lo hacés? (no lo veo, pero siento como su mirada se clava en mi cara) No, no me mires con esos ojitos que esta vez no me convencés. Esta vez no vas a zafar de responderme. Si, baja la cabeza todo lo que quieras, pero esta vez no voy a caer. Dame una respuesta. Decime por qué. Decime que es lo que tenés planeado. Sos terriblemente calculador... ¿yo?. No. Disculpame, pero esta vez te toca hablar a vos. No pienso decir ni una sola palabra hasta que vos me digas algo... No sé. Algo, cualquier cosa. Explicame... ¿Eh? ¿Ahora me ponés condiciones? No es así, no, no es. Siempre me dejás con las ganas de saber. Siempre... No, la mano no va a servir de nada ahora... Ya sabés todo... Decime qué es lo que querés saber... No es justo... ¿Eso?... Nada. No me pasa nada, sólo quiero saber. Quiero saber... No digas eso. No va a pasar... Para, para. No era así. Te toca, decime algo... ¡No! algo que no sepa. No sé, que te enamoraste, que me extrañaste cuando dormías, que comías helado de dulce de leche y pensaste en mi... Cualquier cosa... Algo que no sepa... Por más que juegues con la sabana, sabés que no me voy a olvidar de lo que quiero... (silencio) (silencio) Bueno. Esta bien. Como quieras. Me voy... No, soltame. (me tira en la cama, tomandome de la cintura) (Risas) (Mirando a los ojos, pegando mi frente a su frente) Dime. Una cosa... No mires para otro lado (le tomo la cara entre mis manos, lo beso)... Si. Tenés razón... No, mejor me visto... Quiero irme, es tarde... No, deja. No, no me molesta. Es la hora... ¿qué? No, no me molestó... Pero podrías haber elegido otra cosa para decirme... No me vas a decir que era lo único que tenías para decir... O al menos hubieras esperado a que esté cambiada para decirme eso... ¿No había algo más?... Si, claro... Yo también... (lo beso y me cambio) 
Alguna vez la tuve. En estos días me anduvo rondando en la cabeza por algo raro que ni yo puedo entender.
natt
9 leyeron mi diario

preocupaciones

Miercoles, 12 de Octubre de 2011
Querido Diario:
La verdad que no se bien como comenzar. No sé bien qué quiero decir. No sé bien quién quiero que lo vea. O si en algún momento enviaré esto.
Comienzo pensando que está todo mal. Escribo las primeras lineas y ya sé que todo está mal y ya ni me importa. De algunas personas con la que hablé, entendí que todo es importante, hasta que uno hace que deje de serlo. Si me enojo, es importante. Si me molesto, es importante. Si me pongo feliz, es importante. Y creo que cuanto más molesto me es aún más importante.
El problema, y lo que deberían preocuparse, es cuando me comienza a resbalar. O cuando me molesta de un rato (entre 10 y 15 min) y luego ya no me importa (muy diferente a decir que le encontré lo positivo o que lo acepté) Por que es el momento en donde ya miro a la otra persona, levanto las cejas, escucho y para mis adentros digo: "qué tonto..." o peor aún: "¿para qué estoy acá?".
No me paso con muchas personas. Es más, creo que me paso solo con una. Pero con esa persona me pasó dos veces. (que recuerde, ¿verdad?) Una recuerdo que me vino a buscar al trabajo. Y en la esquina comenzó a hablarme. Me dijo de todo menos bonita. Me hizo pasar una vergüenza terrible (yo creo que con él aprendí al escándalo público) Y no me importó. Recuerdo que bajé las escaleras del subte y desaparecí allí...
La otra vez, que en realidad fue anterior a la del subte... fue (no sé si más o menos) fea. Estaba al teléfono acostada en la cama por que era hora de dormir... muy tarde. Volvía del centro. Había comido una hamburguesa y discutido por que le pregunté si me acompañaba al cumpleaños de mi amiga. Y él diciéndome que ella era una "cualquiera" que no merecía que él vaya. Y que debería hacer lo mismo. Había llegado a mi casa, abrumada, y me llama por teléfono con el fin de que yo le pidiera perdón. Y él hablaba. Lo escuchaba. sentía sus palabras como latigazos en la espalda, frías, duras, sin sentido. Me dijo "Puta". Y ahí mi cabeza se mantuvo en un estado entre el presente y el pasado. Con una fina capa de algo que hacía que las palabras se resbalen y caigan al piso. Yo, sin responder. En un momento se quedó callado, ni recuerdo cuándo. Ni recuerdo si había hecho alguna pregunta. Sólo recuerdo que se quedo callado. "Ya?". No respondió. Y le corté. Nada de lo que dijo tuvo sentido.
Esos dos momentos no me importaron. Recuerdo mi respiración tranquila, mi no desesperación. Ningún enojo. Inexpresiva. No te preocupes si me enojo. Si me molesto. Preocupate cuando te mire de reojo. Tome mi café y no te responda. Cuando levante las cejas... Por que para mis adentros pienso "(creo) que me has dejado de importar"


natt
14 leyeron mi diario

casuales

Jueves, 06 de Octubre de 2011
Querido Diario:
desde hace un par de meses me pasa algo. Algo que no tiene explicación. Algo en el estómago que no quiero entender. Lo de hoy fue raro. Fue un dolor en el estómago y un dolor de cabeza que me entraba por un lado y me salia por el otro. Cerraba los ojos y continuaba. 
Mande uno que otro mensaje. Y comenzó el miedo. Un miedo agudo que sube por las venas y se explaya por todo el cuerpo. Sentía que algo me iba a pasar. Que me iban a hacer algo. Que tenía los minutos contados para que pase algo. Y temía que fuera así... Me iban a robar (nuevamente)
Baje una estación antes de mi casa para prevenir me y caminar esas cuadras sola hasta mi casa. Un colectivo. Y ahí fue, yo agarrada de mi mochila. Mirando para ambos lados. Pasó. Una persona camina de frente a mi (nuevamente como aquel susto hace algunos miercoles) Me miró de lejos y lo miré. Lo supe. Caminé más rápido pero no podía esquivarlo. Me tiro la mano y me tiro de la mochila. Me tiró para adelante y yo no sé aún cómo, salí corriendo. 
Son eos momentos que no se bien como corro tan rápido. No sé. Llegué a la parada del colectivo muy cansada. La persona ya se había perdido en algún momento que no se decir cuál fué. 
Pero... ¿qué fue eso? ¿Acaso yo llame a este suceso? Digo, la sensación ¿qué significa? ¿Acaso que sabía qué iba a pasar o en realidad deje que me pasara por que pensaba que iba a ser así? ¿Acaso estaba predispuesta a que ocurra?
Una parte de mi se siente más tranquila pensando que era yo, media predispuesta a que me pase entonces me pasa. Por que si yo sabia que iba a pasar, me da miedo. Al mismo tiempo, pienso, que no está muy bueno, estar predispuesta a que te pase algo malo, porque es como "llamarlo"... ¿Y si acaso yo ya sabía por que desde antes yo ya estaba predispuesta?
No me gusta tener estas sensaciones... No se. Hay días que me pasa que sé que algo va a pasar. O como se van a dar ciertas situaciones. En parte, pareciera que algunas cosas son por que conozco a la otra persona. Otras cosas pasan y no tengo idea por qué yo ya sé que van a pasar.
Me asusta. Me da miedo. Y prefiero pensar que son medio casualidades...
Casuales.
Ya se fue el miedo. Solo queda el dolor de cabeza. Queda la angustia, mínima y la duda. 
4 leyeron mi diario